Columna de Kasia Wyderko

Y ahora llega la cristianofobia

Septiembre 2019
Star News - Y ahora llega la cristianofobia

Los ataques a las iglesias ha ido en aumento y estos comportamientos sociales todavía no tienen un porqué bien definido.

¿Quién iba a pensar que algún día Francia, la llamada ‘hija mayor de la Iglesia’ por el bautismo del primer rey de los francos Clodoveo I en el siglo V, se convertiría en uno de los países de Occidente con más ataques contra los fieles y templos cristianos?

Este trágico momento desgraciadamente llegó al país galo, donde desde hace 114 años rige una estricta ley de separación de las religiones y el Estado. Claro, en 1905 se trataba de acabar con la religión católica como confesión oficial y frenar sus influencias. ¿Y ahora?

Hoy la ‘hija mayor de la Iglesia católica’ cuenta con la mayor comunidad musulmana —unas 7 millones de personas— y la mayor comunidad judía —cerca de 800 mil— de Europa. Los cristianos, con un fervor disminuido, mantienen un perfil bajo. Por momentos estremece ver las hermosos iglesias históricas de París sin fieles, sin veladoras y sin apenas vigilancia. 

Esta falta de custodia hace que los ladrones entren a las iglesias “como Pedro por su casa”. Solo el año pasado, a lo largo y ancho de Francia lugares de culto católicos sufrieron al menos —son cifras gubernamentales— 1,065 robos y degradaciones.

En el 2019 estamos frente a la peor oleada de vandalismo, abiertamente anticristiano de la historia moderna del país. No solo por las estadísticas, sino sobre todo por el carácter cada vez más sórdido de estas acciones.


Una cosa son los saqueos y otra los actos endemoniados guiados por las bajas pasiones obscenas. Ejemplos: figuras de Cristo violadas, vitrales destrozados, las hostias pisoteadas, pintas sacrílegas, sin olvidar incendios intencionales. 

Fueron necesarias las dramáticas imágenes de las llamas en una de las iglesias más emblemáticas de París, la de Saint-Sulpice, para que el tema de la cristianofobia encontrara espacios en los medios y en el Parlamento. Mucho se había hablado en los foros públicos de la islamofobia, el antisemitismo, la xenofobia y de todo tipo de desprecios a las minorías, nada de la hostilidad hacia los cristianos.

¿Satanismo, anticlericalismo ciego, extremismo islámico? ¿Qué fuerzas provocan esta espiral de odio? Todos quisiéramos saber. En lo que se despejan las dudas, el director del Observatorio galo de la Cristianofobia pone el grito en el cielo alertando que “los ataques a iglesias son el segundo deporte nacional en Francia, después del futbol”. La hija predilecta de la Iglesia la está pasando mal.