Turismo responsable

Viajar sin plásticos

Vicente Ferreyra / Diciembre 2022
Star News - Viajar sin plásticos

El plástico es uno de los inventos más innovadores de nuestro tiempo; en 1862 Alexander Parkes fue la primera persona en producir este polímero compuesto en su momento por aceites vegetales, pero fue Hendrik Baekeland, químico belga nacionalizado estadounidense, quien en 1910 creó el primer plástico totalmente sintético, llamado baquelita.

En 1953, el químico alemán Karl Ziegler desarrolló el polietileno, y en 1954, el italiano Giulio Natta desarrolló el polipropileno, los dos plásticos más usados en la actualidad; si vemos la historia, este material es relativamente nuevo, y su uso ha sido clave para el desarrollo de la humanidad (salud, inocuidad, contención de materiales); sin embargo, también hay que reconocer que dadas sus características, en especial su durabilidad, es extremadamente complicado degradarlo.

Ocean Conservancy, organización dedicada a la conservación de las costas, ha estimado que se producen anualmente 275 millones de toneladas de residuos plásticos, de las cuáles hasta 8 millones llegan a los océanos; seguramente han escuchado de las famosas “islas de plásticos”, o el dato que para el 2050, de seguir la tendencia, tendremos más densidad de plásticos que peces en el mar.

En el turismo la cosa no cambia mucho; una persona cuando viaja puede llegar a producir hasta el doble de residuos sólidos en comparación con lo que produce en su día a día; de acuerdo con la organización ambiental Conservation International, el turismo produce 35 millones de toneladas de residuos cada año, de los cuales son plásticos y muchos de ellos producidos cerca de ecosistemas marinos.

Y es que piénsenlo y hagan un análisis de los artículos de plástico que usamos en nuestros viajes, estancias y recorridos: botellas de agua, bolsas de basura, amenidades (shampoo, crema), envoltorios de jabones, popotes, plásticos para envolver comida, vasos desechables, cubiertos desechables, cepillos de dientes, entre muchos otros.

A pesar de que la pandemia nos “obligó” un poco a volver a usar estos materiales de manera masiva, existen ya iniciativas y empresas que están buscando alternativas para el no uso de este material, tratando así de disminuir su consumo, y gestionar mejor los residuos generados del mismo.

Y como ya hemos mencionado en este espacio, el poder que tenemos nosotros como viajeros al tomar nuestras decisiones, es un arma fundamental en la lucha contra el plástico; desde llevar nuestros propios contenedores, como termos para el agua, pasando por elegir empresas que están usando menos plástico en sus instalaciones y procesos, hasta separar nuestros plásticos y disponerlos adecuadamente en las ciudades que visitamos, y no dejar plásticos en áreas naturales y playas, un turista consciente es capaz de cambiar la dinámica de mercado y disminuir el impacto derivado del uso de plásticos, que a veces son innecesarios.