Viajes

Que en 2021 sigamos viajando

Rafael Vázquez Díaz / Enero 2021
Star News - Que en 2021 sigamos viajando

Afuera hay calles amplias para ser recorridas, montañas y mares para respirar el aire fresco y cientos de espacios naturales que esperan ser contemplados

Las nuevas normas de etiqueta en la sociedad implican el saludo a distancia, el uso permanente del cubrebocas y el distanciamiento social aún con las personas a las que amamos, pero sobretodo -y quizá es la norma más importante- la indicación de quedarse en casa. 

Lamento decirlo, pero yo he fallado. No estoy orgulloso de ello, pero para mí ha sido complicado el confinamiento total; con el no tengo problema con el trabajo en casa pero lo que me rompe la cabeza es saberme finito, momentáneamente jóven y tener que vivir entre las cuatro paredes de mi departamento se me hace brutalmente cansado. Y sí, me he escapado en algunas ocasiones de mi encierro.

 

¿Deberíamos dejar de viajar? y me adelanto con la respuesta, por supuesto que no. No hablaré sobre el 8.7% que aporta el turismo al PIB del país, tampoco haré una oda sobre la importancia de la preservación y el conocimiento de los 35 sitios protegidos por la UNESCO en México, y aunque es preocupante la situación, tampoco me enfocaré en hablar de las millones de personas que sobreviven de la industria y cuyos ingresos se han mermado dramáticamente a partir de marzo del 2020, quiero enfocarme en ti, querido lector. 

 

Todo el proceso que hemos pasado nos tiene que cambiar, en definitiva, la forma en la que entendemos los viajes y cómo nos relacionamos con las demás personas así como el respeto total de las medidas sanitarias que las autoridades sanitarias en cada destino están planteando. 

 

Viajar con el cubrebocas, alcohol en gel en la bolsa y un desinfectante portátil es un kit básico que deberá estar entre nuestras prioridades al momento de abordar cualquier transporte; eso para cuidarnos y cuidar a los demás. 

 

Además, deberemos evitar las grandes concentraciones de gente y buscar los espacios más abiertos posibles, pero lo más importante y lo que nunca debe perder de vista es mantener a raya el miedo irracional. 

 

Allá afuera hay calles amplias para ser recorridas, montañas en total aislamiento donde puede quitarse el cubrebocas y respirar al mundo; ríos, lagunas y mares donde no necesitará higienizar sus manos; hay campos y valles enormes donde podrá despreocuparse porque los niños y nuestros seres amados de la tercera edad puedan convivir sin miedo. 

 

El mundo es hermoso y lo seguirá siendo si tomamos las medidas necesarias, nos protegemos entre todas y todos, seamos muy responsables pero jamás dejemos que el miedo decida por nosotros.