Amor a México

Niltepec, Oaxaca

Diciembre de 2021 / Enero 2022
Star News - Niltepec, Oaxaca

Tripulación a bordo,

 

Les saluda Miguel Sosme, promotor cultural. Este mes emprendí un nuevo viaje con destino al Istmo de Tehuantepec, una región tropical de numerosos encantos naturales, artísticos, gastronómicos y culturales, cuna de las mujeres tehuanas, la carne de iguana, los totopos de maíz y el camarón seco. Y aunque menos conocida, su tradición tintórea es de las más importantes de América, siendo el añil, el tinte más emblemático de la región y por el que se reconoce a Niltepec en el plano artesanal.

 

En efecto, el añil es un tinte natural derivado de la planta de "jiquilite", la cual, tras un complejo proceso de trituración, macerado y secado al sol, produce la llamada "piedra de añil". Según registros históricos, durante el siglo XIX, Niltepec se erigió como uno de los principales polos productores de añil en el mundo, constituyendo el principal producto de exportación del Istmo.

 

El propio nombre del poblado, Niltepec, se traduce al español como Cerro del añil, lo que da cuenta de la relevancia económica, social e histórica del tinte entre los pueblos zapotecos. El también llamado oro azul, favoreció el desarrollo económico de éste y otros poblados vecinos por varias décadas, hasta que la llegada de los tintes sintéticos lo desplazaron y lo condenaron a la agonía.

En la actualidad, el añil se sigue produciendo de forma artesanal en un largo proceso de seis meses, durante el cual, los productores siembran las plantas de jiquilite, las maceran y trituran en piletas de concreto de más de 10 metros cúbicos, las mezclan con otros agentes aglutinantes y las secan al sol sobre tejas de barro.

 

La piedra de añil es altamente valorada en el mercado de la tinción artesanal, particularmente entre los pueblos indígenas, de modo que un kilo del tinte puede cotizarse en más de 4,000 pesos. Sin embargo, el añil es un tinte cuyo valor trasciende lo económico: En torno a él se tejen historias de raigambre indígena en las que se identifica un significado profundo.

 

De este modo, para los pueblos nahuas de Puebla y Veracruz, el añil es un ente viviente de carácter fuerte, "celoso" y sensitivo al que se le reza y santigua. También se le rinde tributo: las mujeres que tiñen ayunan y cuidan del color durante días, evitando que se acerquen los niños y las mujeres embarazadas. Su simbolismo es tan sagrado que con él se tiñe la ropa de los santos.

 

Con amor a México,

Miguel.

 

Ventas de añil:

228 145 5036