Nutrición

¡Mi hijo no quiere comer!

L.N. Carmen Haro / Abril 2021
Star News - ¡Mi hijo no quiere comer!

La paciencia es la clave al momento de inculcar hábitos saludables

¿Tienes un hijo entre 1 y 3 años y se niega a comer?, ¿quiere comer sólo el alimento  que le gusta? o bien, ¿se niega a probar nuevos alimentos? Si es así, no te preocupes,  es una etapa que con paciencia pasará. 

Algunas sugerencias que te pueden ayudar a sobrellevar estos momentos sin convertir la hora de la comida en un campo de batalla son: 

 

• Respeta el apetito de tu hijo 

Si te dice que no tiene hambre, no lo obligues a comer o a terminarse su plato. Cuida el tamaño de las porciones, ten presente que los niños comen menos que un adulto. Es mejor servir porciones pequeñas y dejarlos pedir más  si se quedan con hambre. 

• Establece una rutina 

Ofrece a tu hijo todos los días aproximadamente a la misma hora sus comidas  y refrigerios, y si le da hambre entre cada uno de los tiempos de comida puedes  ofrecerle agua natural.  Si permites que tu hijo se llene con jugo, leche u otros alimentos durante el día  podría disminuir su apetito a la hora de la comida.

• Sé paciente con los nuevos alimentos 

No te desanimes, toma en cuenta que puede ser necesario que esté expuesto  al nuevo alimento 15 o más veces antes de que se acostumbre a él y lo acepte. 

• Hazlo divertido 

Ofrecele alimentos llenos de color o con formas divertidas; puedes utilizar cortadores de galletas y jugar con los colores y tamaños de las frutas y verduras.

• Enseña con el ejemplo 

La mejor forma de que los niños adopten hábitos de alimentación y estilos de  vida saludables es a través del ejemplo de sus padres. Si tú no acostumbras  desayunar o a comer verduras, no esperes que tus hijos lo hagan. 

• Elimina las distracciones 

Mientras tu hijo come, apaga la televisión o cualquier otro aparato electrónico  que pueda distraer su atención. La hora de la comida debe de ser un momento tranquilo para compartir y disfrutar. 

• No utilices la comida como premio o castigo 

Hacerlo podría distorsionar la percepción de tu hijo sobre ciertos alimentos y  afectar su forma de comer en la edad adulta.

Ten paciencia, los hábitos de alimentación y las preferencias por ciertos alimentos de  tu hijo no van a cambiar de la noche a la mañana, pero los pequeños pasos son los  que cuentan y los que constituyen la base de una alimentación saludable para el resto  de su vida.