Columna de Fernando Schwartz

Los Olímpicos a la distancia

Septiembre 2019
Star News - Los Olímpicos a la distancia

La cobertura de un evento deportivo —en algunos casos de carácter internacional— puede ser el parteaguas para que un joven reportero encamine su carrera profesional hacia su pasión: los deportes

Este octubre se cumple el 50 aniversario de la cita olímpica en México 1968. Cuando éstos se realizaron del 12 al 27 de ese décimo mes, yo apenas contaba con ocho años de edad y quién me diría que tras ese primer contacto, 12 años después, estaría en Moscú cubriendo mi primera cita profesional con ese tema que me apasiona tanto, como son los Olímpicos.

Esos juegos de México los recuerdo como si fuera ayer. Estuve en el Azteca viendo a México en el futbol en aquella selección encabezada por Vicente Pereda. Vibré como todos los mexicanos viendo por televisión y escuchando la épica narración de Salvador Vázquez, cuando Felipe Muñoz “el Tibio” ganó oro en los 200 metros nado pecho.

Vi el gesto de Pedraza por buscar el oro que quedó en plata dentro de los 20 km de marcha y así cada una de las hazañas de estos Juegos, como los 100 metros de Jim Hines o el impresionante salto de Bob Beamon.

Pero presencial fue en Polanco; era el Maratón. Estaba con mis padres en La Vaquita Negra de Polanco y ahí vi pasar uno a uno a los esforzados atletas que buscaban en su camino cubrir los 42 km con 195 m para llegar a Ciudad Universitaria.

Esa fue la primera cita de la que tengo memoria con los Juegos Olímpicos que marcaron mi carrera, ya que cuando fui a Moscú en 1980, Televisa no transmitiría los Juegos por la invasión soviética a Afganistán.

Pero todo cambió.

El día de la inauguración, se determinó sí transmitir y solo Guillermo Ortega más un servidor estábamos allá. Terminamos transmitiendo diez horas diarias, además de reportear con cámara de cine. Esa cita moscovita me marcó porque a mis 20 años de edad logré la medalla de mi profesión convirtiéndome a mi regreso en el titular de la sección deportiva de 24 horas con Jacobo Zabludovsky.

Es por eso que los Olímpicos tienen un lugar muy especial en mi corazón. Me marcaron la trayectoria profesional y siempre seré amante incondicional de esos cinco aros que enmarcan la unión y paz que el mundo debe tener a través del deporte.