Viajes

La historia de los lugares donde celebramos

Rafael Vázquez / Julio 2021
Star News - La historia de los lugares donde celebramos

De ser sitios de cultivo de la vid, los viñedos se han vuelto sedes de reuniones y festejos

Mi papá trabajó muchos años en zonas cafetaleras y para él es importante que la gente sepa de dónde vienen las cosas que se consumen en casa; el café así como el vino y muchos artículos que adquirimos en el súper y disfrutamos con toda regularidad, tienen toda una historia detrás que es trascendente conocer para valorar correctamente el esfuerzo de sus productores.

 

Vivíamos a treinta minutos de una de las zonas vinícolas más grandes del país y tengo recuerdos vívidos de ello en mi infancia. Era común pasar mientras atardecía y por la ventana del auto recorrer kilómetros y kilómetros de aquellas plantaciones, algunas veces cubiertas de plásticos -para evitar la heladas- y otras con los racimos de uvas a punto de caerse por el peso.

En las épocas previas a la redes sociales, la mayoría de las personas únicamente conocían los viñedos por las referencias de películas (como la famosa "Un paseo por las nubes" dirigida por Alfonso Aráu y actuada por un jovencísimo Keanu Reeves) y la vendimia -el proceso de cosecha que sea da entre agosto y octubre en el hemisferio norte- que aparecía filmada en algunas viejas cintas italianas y españolas.

 

Poco a poco la gente empezó a llenar los jardines de los viñedos y a relacionarse más con el vino a partir de conocer sus instalaciones; oler la humedad de las bodegas y sentir la madera fría de las barricas así como el trabajo de miles de personas que cuidan, riegan, vigilan y envasan los millones de litros que consumimos en la comodidad de nuestras casas.

 

Los viñedos también se volvieron lugares para reunirse y festejar, para llevar a cabo celebraciones como bodas y aniversarios.

Pienso en la importancia de conocer la historia detrás del vino porque el papel que juega en nuestras vidas es trascendente; sin ser muy religioso, lo reconozco como uno de los elementos más sagrados en los rituales católicos y como consumidor responsable soy uno de los primeros que celebra las victorias y acompaña las derrotas con una buena copa de vino.

 

Infaltable en una buena mesa gourmet, también se sabe adaptar a un humilde clericot para refrescar un encuentro familiar y por supuesto, está a la altura para celebrar los momentos más trascendentes de nuestras vidas como seres humanos, por eso brindamos por los recién casados, por algún logro profesional pero también por los amigos que ya no están y bebemos una buena copa en su salud.