Cine

Kramer vs. Kramer: hemos cambiado

Septiembre 2019
Star News - Kramer vs. Kramer: hemos cambiado

A cuarenta años de su estreno, esta obra cinematográfica puede reinterpretarse desde otras perspectivas que han dejado de juzgar la rebeldía de las protagonistas femeninas

En 1979, Robert Benton dirigió a los entonces muy jóvenes Meryl Streep y Dustin Hoffman en un drama familiar basado en la novela homónima de Avery Corman.

Kramer vs. Kramer es una historia sobre un divorcio doloroso con la pelea subsiguiente entre ambos padres por la custodia del hijo, que está vista desde una perspectiva muy masculina, propia de la época, a pesar de la revolución social que implicó la década de los setenta.

Quisiera insistir en que, si ustedes observan un sesgo en mi comentario sobre Kramer vs. Kramer derivado de mi condición de mujer, en efecto, lo hay.

El argumento, que es una adaptación del propio Benton para la pantalla, sigue a Ted Kramer (Hoffman), un hombre comprometido con un trabajo demandante en la publicidad, que quiere lo mejor para la familia, pero que ha descuidado las necesidades afectivas de esta.

Su esposa Joanna (Streep) atraviesa por una larga crisis personal y decide abandonarlos a él y a su hijo Billy.

Este rompimiento da pie a que Ted tenga que cambiar su vida radicalmente para darse tiempo de atender a Billy y reestablecer los lazos con él, además de manejar una casa, lo que hacía Joanna sin que él se diera cuenta ni lo valorara.

Aquí es donde se percibe cierto maniqueísmo. En efecto, Joanna abandonó el hogar, además su hijo tiene cuando mucho 5 años y la necesita. Pero su vida se había convertido en una rutina aburrida en la muy repetida historia en la que el hombre se vuelca en sus responsabilidades profesionales y de proveedor pero que descuida la convivencia con la pareja y los hijos.

Sin darse cuenta, Ted y Joanna han dejado de amarse. El ritmo de vida de él ni siquiera le ha dado espacio para darse cuenta, pero a ella la situación la abruma, la asfixia y le resulta insoportable; tal es así que en un acto de protesta, Joanna toma una decisión muy grave: abandonar a su hijo.

Eso la estigmatiza y la vuelve la “mala” de la película, haciendo que el publico se identifique con el pobre Ted y el abandonado Billy.

Ganadora de 5 premios Oscar, Kramer vs. Kramer cuenta con las excepcionales actuaciones de Dustin Hoffman, que hace que Ted se gane al espectador, Meryl Streep, como una Joanna a la que odiamos casi toda la película y Justin Henry como Billy, el rehén de una batalla entre dos padres que lo aman desesperadamente.

Han pasado 40 años y, por fortuna, los modelos van cambiado en dirección a una situación de equidad en la familia, en la que la pareja comparte responsabilidades. Esto no es un obstáculo para afirmar que Kramer vs. Kramer sigue siendo una gran película.