Arte

Gabriela Villamil

Norma Anaya / Junio 2022
Star News - Gabriela Villamil

ARTEterapia, el manejo de las emociones a través de la pintura

La experiencia y gusto por la pintura, actividad que retomó a los 48 años estudiando  retrato al óleo, luego de un encuentro con un rostro hiperrealista en la Pinacoteca Nacional; su preparación académica y actitud de servir, le dieron a Gabriela Villamil las bases para desarrollar el ARTEterapia.

 

Se trata de un taller que, desde su concepción, hace ya casi 20 años, ha sido probado con éxito, incluso en su caso personal, y permite el manejo de emociones, duelos, pérdidas a través de la pintura, lo que conduce a la transformación y mejora en la calidad de vida.

 

Sus primeros pasos en la pintura los dio en la adolescencia, pero fue hasta el término de su carrera en Diseño de la Comunicación Gráfica, —en lugar de Reparación de Obras de Arte—, y tras superar otros retos de vida, que dibujó el proyecto en el que conjuga la pintura y vocación de acompañar y sanar a otros.

 

Recuerda Villamil Auza, quien se ha desempeñado como diseñadora, catedrática universitaria, escritora de artículos, conferencista, terapeuta y artista plástica, que la inquietud comenzó en Effeta ABC, centro de atención para niños y jóvenes con discapacidad, en Monterrey.

 

Ahí se realizó por primera vez el proyecto experimental “Cuéntame un cuadro” Taller de duelo para jóvenes con discapacidad cognitiva, pues la artísta plástica ya se había planteado, a través de sus conocimientos, encontrar un camino para dar algo más que una clase de pintura.

 

Se conformó un grupo de personas de 12 a 65 años con diferentes discapacidades, con el común denominador  de que todos estaban en duelo. “Habían tenido una pérdida, la mayoría de sus madres, que suele ser su vínculo principal de comunicación. El proyecto duró seis meses y el resultado fue un éxito”.

 

Antes Gabriela Villamil cursó la Maestría en Educación por Competencias, con la tesis sobre Implementación de la Tanatología en las Carreras de Medicina y Enfermería, además de estudios de posgrado en el Origen Psicológico de las Enfermedades, para obtener respuestas y entender la condición de su padre, quien padecía Alzheimer.

A partir de entonces y de la iniciativa de tocar puertas, logró incorporar el taller y aplicarlo en varias instancias a jóvenes estudiantes, a profesores de la Normal Superior, a través de la Secretaría de Educación; con clases matutinas en La Pinacoteca y en Conarte.

 

Según explica, al observar los resultados, decidió que “no iba a pintar solo por vanidad, sino con un propósito distinto, con causa y para llevar un mensaje de ayuda social”.

 

Ahora, replica esta labor en Querétaro, y en coordinación con Effeta, busca consolidar el taller para exaltar el poder de la pintura como actividad terapéutica y sanación. “Las personas no se dan cuenta por dónde viene la jeringa, se van felices, además de que pintan cosas increíbles”.

 

Concluyó que, a través de la Subsecretaria de Cultura espera conseguir recintos públicos para llegar con el taller a una mayor cantidad de queretanos y al final del año organizar una Expo para exhibir los trabajos y comenzar a encontrar talento emergente.