Columna de Kasia Wyderko

El nuevo lenguaje del amor

Septiembre 2019
Star News - El nuevo lenguaje del amor

Las nuevas tecnologías de la comunicación tambien han llegado a la industria amorosa. Actualmente con un solo clic puede ser posible —pero no precisamente acertado— encontrar a tu media naranja

Nuestros bisabuelos ligaban en el salón de clases o en la vecindad y se casaban con la chica que se sentaba en la iglesia en la banca de al lado. Nuestros papás y también muchos de nosotros nos relacionábamos con el otro en bares, antros o restaurantes.

La siguiente generación —de entre 16 y 34 años— busca pareja recurriendo a las nuevas tecnologías en plena era de los vínculos volátiles, compras online y las prisas como estilo de vida, cuando las mercantilización de los afectos ya parece imparable.

No les queda de otra. Internet se convirtió en el espacio de socialización número uno, nos guste o no. Resulta que la mitad de los millennials persiguen el amor —aunque sea desechable y de poca duración— mediante aplicaciones de citas tipo Tinder.

De hecho, leo en la revista estadounidense ‘Science Advances’ que uno de cada cinco encontró su actual media naranja en la red, eso sí, tras una ardua tarea de desplazar fotos con el dedo e intercambiando emoticones en forma de corazoncitos.

Los emojis se merecen un capítulo aparte como el nuevo lenguaje del amor si tomamos en cuenta que, de acuerdo con el sitio de citas ‘Match.com’, quienes los usan en sus love texts consiguen citas amorosas mucho más rápido que los gráficamente sobrios.

No se trata de un ardid barato, todo se basa en el hecho de que el manejo de caritas de emociones evidencía un mejor nivel de habilidades comunicativas.

¿Cambias de pareja como si cambiaras de zapatos?, ¿localizaste un candidato más interesante? Manda al anterior al basurero. Así las cosas en la industria del flirteo. 

De todos modos, la estrategia amorosa aparece hoy como una compleja ecuación basada en el análisis de datos. La inteligencia artificial calcula en un santiamén tu “valor en el mercado de la seducción”.

Corresponde a los algoritmos decidir quién flirteará con quién, al menos sobre la pantalla. Tras analizar factores como los amigos comunes, hobbies, profesión, entre otros, sabrán qué perfiles deben mostrarte.

Tal vez la gestión de datos sobre nuestra vida privada, que cedemos con tanta facilidad, nos podrá acortar el camino hacia el amor ideal. El tema lo puso en su portada la muy seria revista ‘The Economist’, que aporta cifras asombrosas. Cada mes, en todo el mundo más de 200 millones de personas entran al mercado del ligue en Internet. Solo en Estados Unidos un tercio de los matrimonios se originó en la red.

Y se viene una auténtica revolución. Muy pronto el sector matrimonial podría funcionar como las redes sociales ‘Facebook’, ‘Twitter’ o ‘Google’, que ya tienen una influencia enorme en el discurso político.

Ahora quieren irrumpir en el lenguaje universal del amor. El gigante ‘Facebook’ (2.2 mil millones de usuarios) anunció el lanzamiento de su propia app de citas para hacerle la competencia a ‘Tinder’ y otros servicios para coquetear. Tras el escándalo ‘Cambridge Analytica’, surge la pregunta si nuestros datos más íntimos no servirán para otros fines.

De pronto dan ganas de ver el viejo spot ” Regale afecto, no lo compre”; qué tierno era.