Cine

El genio de Chaplin

Septiembre 2019
Star News - El genio de Chaplin

En abril se cumplen 130 años del nacimiento de una de las figuras más destacadas de la historia del cine mundial.

Este hombre excepcionalmente brillante que fuera el creador de ‘El Vagabundo’, también llamado ‘Charlot’, llegó a este mundo casi al mismo tiempo que el cine, medio en el que alcanzó fama y notoriedad por infinidad de películas que dirigió, escribió, produjo, protagonizó, musicalizó y editó.

Chaplin fue un “animal” de la cinematografía a la que supo interpretar en sus aspectos artísticos, comerciales, políticos, sociales, de denuncia, propagandísticos y hasta filosóficos. No hubo un rincón de las infinitas posibilidades del cine que no fuera explotado de manera inteligente, sensible y emotiva por el realizador de ‘La quimera del oro’ que además, como pionero de la industria, dejó marcada una ruta indeleble para las siguientes generaciones.

Charles Chaplin nació en Londres en 1889. En medio de una enorme pobreza, sus padres eran artistas de music hally con dificultades sostenían a sus hijos Charlie y Sidney. El papá fue una figura conflictiva, alcohólico y ausente.

El pequeño Charlie tuvo que entrar al rescate y encontró en las tablas la pasión de su vida desde los 5 años. Su trayectoria es inspiradora y ejemplar, y muestra cómo un genio, naciendo en un medio paupérrimo y sin preparación, puede construir su biografía con destellos de éxito y pasar a la historia de manera brillante.

Su extraordinaria capacidad para la comedia física lo fue llevando de gira con diversas compañías modestas. Mack Sennett, que triunfaba con sus cortos de bañistas en complejas coreografías, intuyó de inmediato que la refinada mímica de Chaplin podía ser un éxito en el cine y no se equivocó.

Las multitudes enloquecían con el desgarbado ‘Vagabundo’ que, con su peculiar forma de caminar, ojos tristones, característico bigote, bastón y sombrero, enternecía con sus aventuras y desventuras a hombres y mujeres por igual.

‘Charlot’ vivió su época de oro en el cine mudo, pero su creador —Charles Chaplin— se resistió a que hablara y a la llegada de la nueva tecnología —el cine sonoro—, decidió que nunca más aparecería en las pantallas.

Pero Chaplin ya era inmortal. Nunca dejó de evolucionar, de enfatizar en su compromiso político y social, de criticar la pobreza, las injusticias y los gobiernos totalitarios.

Sufrió la persecución del sórdido periodo llamado macartismo, por considerársele comunista y así Hollywood, industria a la que él benefició, promovió y enriqueció exorbitantemente, no lo reconoció hasta muy poco antes de su muerte con un Oscar honorífico.

¿Política mata arte?