Columna de Heriberto Murrieta

Cámara al hombro

Heriberto Murrieta / Diciembre 2021
Star News - Cámara al hombro

Los camarógrafos son profesionales fundamentales en la industria de la televisión. Los he visto trabajar en playas ardientes de Río de Janeiro o bajo tremendas nevadas en las montañas escarpadas de Canadá teniendo que transportar, sin quejarse, pesadas cámaras y tripiés. Difícil labor, con muchos kilos encima. Lo menos que uno ha podido hacer es apoyarlos cargando algo.

 

En mi primera misión periodística importante, los Juegos Olímpicos Invernales de Calgary en 1988, Televisa asignó a René Reyna y a Gilberto Campos 'El Toris' como camarógrafo y asistente, respectivamente. René era un hombre más bien bajo, barbado y embarnecido. El buen 'Toris' había corrido la lengua en andanzas taurinas y hasta una cornadita en un muslo le quedó como recuerdo de un percance. Me di cuenta entonces de su labor sacrificada bajo un clima inclemente. Apenas había respiro para tomar un energético y reparador café en el centro de prensa de la blanca población canadiense. Para desempeñar esa chamba era indispensable tener disposición, mentalidad y fuerza física.

 

Al final de jornadas extenuantes en mundiales o juegos olímpicos, en su semblante he notado el agotamiento, pero de su boca no he escuchado quejas sino palabras de aliento, bromas y jocosos albures, que para eso se pintan solos. Son amigables y 'llevados'. He aprendido de la vida a su lado. "Las quejas no tienen lugar, la satisfacción es la información transmitida", señala Miguel Ángel Rivera, resistente caballo de la batalla periodística, que se sobrepuso a un tremendo accidente automovilístico para seguir adelante. Al estar lejos de casa por muchos días, con los compañeros camarógrafos se forman verdaderas hermandades.

 

Desvelándose y madrugando, estos hombres todoterreno parecen estar predestinados para la oblación. Algunos son solo cumplidores pero otros han desarrollado el olfato periodístico y saben en qué momento empezar a grabar algo que puede resultar noticioso. No pocas veces tienen que aventar la 'carrocería' para ganar un lugar frente a la noticia.

Armando Camarena es uno de los grandes camarógrafos en la historia de la televisión mexicana. Fuerte como una roca, siempre dispuesto a echarse la cámara al hombro, ha capturado miles de imágenes y sonidos que quedarán como testimonios audiovisuales de las más variadas actividades humanas en México y el resto del mundo en las últimas décadas.

 

Con sentido del humor, impecable redacción y gran memoria, el maestro 'Camarón' nos comparte en el chat de los reporteros del desaparecido noticiero 24 Horas las numerosas anécdotas de sus coberturas como corresponsal de guerra y múltiples eventos de otra índole.

 

Muchas veces se jugó la vida, literalmente, a pocos metros de la metralla en los conflictos centroamericanos o la Guerra de los Balcanes. En sus textos está registrada la historia misma del periodismo por televisión y la increíble evolución de cámaras, cintas de grabación y formas de enviar imágenes para ser utilizadas en los noticieros.

 

Este cambio es verdaderamente asombroso. Antes, era necesario realizar muchos trámites: abrir tiempo de satélite o de microondas, y desplazar una unidad de control remoto al lugar de la noticia. Ahora, el camarógrafo transporta un pequeño aparato que se llama TVU, una mochila de poco peso con una computadora incluida que conecta con el canal de televisión por medio de una red de banda ancha para mandar al aire la señal. Esta mochila utiliza tarjetas de datos. De esa manera se ha reemplazado el uso de una camioneta con una antena satelital. El retraso de la imagen es de escasamente uno o dos segundos, así que se trata de una tecnología extraordinaria, algo que camarógrafos y fotógrafos como el célebre Robert Capa o nuestro Armando Camarena jamás hubieran imaginado.