Cine

Parásitos

Lucero Solórzano Zinser / Marzo 2020
Star News - Parásitos

La película surcoreana que tiene la atención de todos

Definitivamente, Corea del Sur se ha puesto de moda en la cultura popular a nivel global. Desde hace casi 20 años, muchos artistas del llamado K-Pop —korean popular music— se han hecho muy conocidos en todo el mundo. Su influencia alcanza Europa, el oriente y sur de Asia, América del Norte y Sudamérica, y hasta el norte de África.

 

El cine de Corea del Sur siempre ha mantenido un nivel destacado en propuestas y originalidad. En el género del terror produjeron buenos exponentes en los años noventa, que marcaron toda una influencia e incluso fueron "refriteados" por Hollywood. Sus trucos y efectos especiales siguen siendo utilizados hasta en el cine mexicano del género.

Entre las películas coreanas que no hay que perderse, está la "Trilogía de la venganza" de Park Chan-wook: Simpathy for Mr. Vengeance, Old boy y Simpathy for Lady Vengeance. Excelentes guiones que hacen una fina disección de la violencia.

 

El año pasado ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes una película que se ha convertido en un verdadero fenómeno: Parasite, escrita y dirigida por Bong Joon-ho, un muy talentoso cineasta del que también les recomiendo Madre y una lograda mezcla de drama y ciencia ficción titulada en México: El expreso del miedo.

 

Parasite bien podría ser la obra maestra de Bong Joon-ho. Una película redonda, elegante, cuyo relato nunca cae, que nos mantiene cautivos, y que sin ningún tropiezo va cambiando de ser una comedia negra, negrísima, a convertirse en un virulento drama —crítica social incluida— excepcionalmente construido. En uno de tantos momentos divertidos uno se pregunta, ¿pero de qué me estoy riendo?

 

No voy a dar detalles, pues es una cinta que hay que ver sin saber nada de ella. Los 8 actores que la interpretan son convincentes, muy bien construidos a partir de planos y diálogos, esto permite la conexión emocional.

 

Los personajes integran dos familias, una de muy precaria situación económica, que vive en una especie de buhardilla subterránea, que se roba el wifi de sus vecinos y abre las ventanas cuando pasa el fumigador de la calle para que se mueran las chinches de su casa; son astutos para sobrevivir. La otra familia vive en una lujosa casa en un barrio elegante, tiene coches, chofer, ama de llaves, son simples; no son particularmente inteligentes.

Cada familia está en el punto opuesto de la otra en la escala social. Cuando entran en contacto se desata todo un estudio antropológico y sociológico en las conductas de ambos grupos antagónicos. Brotan los resentimientos, los instintos, la envidia, la brutalidad casi primitiva.

 

Parasite ha sido muy premiada y va en camino de convertirse en una película clave dentro del cine contemporáneo.