Nutrición

No esperes a tener sed para tomar agua

L.N. Carmen Haro / Agosto 2020
Star News - No esperes a tener sed para tomar agua

La deshidratación puede ocasionar malestares físicos graves

El agua es un líquido vital para que nuestro cuerpo pueda realizar sus funciones de forma adecuada. Todos los días debemos reponer el agua que pierde el organismo de forma continua a través de la respiración, el sudor, nuestros deshechos, las lágrimas, la saliva, por decir algunos; de no hacerlo así́, podríamos deshidratarnos. 

Hay que considerar que, simplemente con una ligera deshidratación se podrían producir algunos trastornos como:

 

Calambres musculares

Estos son una contracción involuntaria de los músculos, especialmente en las piernas y brazos, que pueden ser originados por diversas causas como un ejercicio excesivo, falta de potasio, sodio, magnesio, edad avanzada, por ejemplo.


Durante la deshidratación, la temperatura corporal aumenta y no solamente se pierde agua, sino también potasio y sodio, por lo que es probable que hidratarse adecuadamente pueda disminuir la frecuencia o evitar los calambres.

 

Mareos

Pueden ser originados por cambios en la presión arterial, ya sea que se eleve o disminuya por encima o debajo de los rangos saludables. En ocasiones, estos cambios en la presión arterial pueden ser el resultado de una hidratación inadecuada, especialmente cuando se ha presentado vómito, diarrea o fiebre y no se ha consumido la cantidad de agua necesaria para reponer las pérdidas del organismo.

 

Otras consecuencias de no tomar suficiente agua son: 

 

Dolor de cabeza
Dificultad para concentrarse

Estreñimiento
Debilidad y fatiga
Falta de apetito
Piel seca
Arrugas más pronunciadas

 

Una deshidratación leve o moderada puede revertirse consumiendo la cantidad de agua que tu cuerpo necesita para reponer las pérdidas.

 

Para prevenir una deshidratación, es recomendable consumir suficientes líquidos, especialmente agua natural. Igualmente, incluye en tu alimentación habitual frutas y verduras, ya que su alto contenido de agua puede ayudar a mantener tu hidratación.


Por otra parte, si realizas ejercicio físico, asegúrate de reponer el agua que pierdes a través del sudor. Toma agua antes, durante y después de hacer ejercicio. Si vives en un clima cálido, incrementa el consumo de agua para ayudar a tu cuerpo a mantenerse fresco.


Si vives o trabajas en lugares cerrados con calefacción, considera que tu piel perderá́ humedad, por lo que deberás incrementar tu consumo de agua.

 

Y si estás pasando por una enfermedad y tienes fiebre, diarrea o vómito, incrementa tu consumo de agua y pregunta a tu doctor si es necesario el consumo de un suero oral.

 

Recuerda lo más importante: no esperes a tener sed para tomar agua.