Historias del mundo

La historia detrás de Halloween

Rafael Poulain / Septiembre 2019
Star News - La historia detrás de Halloween

Los disfraces, dulces y travesuras de estas fechas tienen un porqué reflejado en una tradición milenaria

Para entender el significado de ese día, tenemos que irnos casi dos mil años atrás en el tiempo. Según los celtas, esta noche (llamada Samhain) es el fin de las cosechas y los espíritus salen a vagar.

El fin de las cosechas y comienzo del Año Nuevo se llama All Hallows Eve, y con el tiempo esa palabra se deformó en Halloween. Esa noche estaba dedicada a los dioses Morrigan (diosa de la muerte y guerra) y Dagda (dios de la abundancia).

En el siglo VII, el papa Bonifacio IV incorporó esta tradición celta al cristianismo. Años después, se convirtió en el día de todos los santos.

Fueron los irlandeses los que le dieron forma al Halloween con la leyenda de Jack O’Lantern, un hombre que vivió en la Irlanda del siglo XVIII; era un bebedor que pasaba todo el día bajo un roble.

Un día se le apareció Satanás y Jack lo retó a subir a un árbol. Cuando el Diablo se encontró ahí, talló una cruz y lo atrapó arriba. Para dejarlo bajar le propuso un trato: él borraba la cruz para que pudiera bajar si el diablo prometía no volverlo a tentar con la bebida.

El diablo aceptó pero se le apareció varías veces más a Jack y siempre logró engañarlo. Al morir, debido a sus pecados no pudo entrar al cielo y el Diablo tampoco quiso recibirlo. Sin tener a dónde ir, su espiritú vaga por la Tierra iluminando su camino con un nabo ahuecado que tiene una vela dentro.

Estos nabos fueron llamados ‘Faroles Jack’ y los irlandeses, cuando llegaron a Ámerica trajeron esta tradicion con ellos. Pero ante la escasés de nabos y abundancia de calabazas, sustituyeron los primeros por las segundas, con una vela dentro.

La costumbre de dar dulces surgió porque en la Europa del siglo IX, los cristianos iban de casa en casa pidiendo ‘soul cakes’, que eran trozos de pan con pasas. Entre más pasteles recibieran, mayor sería el número de oraciones que harían por los difuntos de las familias que les dieron pan.

En el siglo XIX, los inmigrantes la llamaron ‘Mischief Night’, noche en la que hacían travesuras en las casas de los que no les dieron pan. La costumbre se perdió cuando en los años 20, varios miembros del Ku Klux Klan aprovechaban la noche para hacer masacres.

Los dulces sustituyeron al pan, y los disfraces son para que los espiritus que vagan esa noche por la Tierra, no te reconozcan.

Y ese es el origen del Halloween.