Gastronomía

La historia del Hombre de Jengibre

José Sandoval / Diciembre 2019
Star News - La historia del Hombre de Jengibre

Desde el medioevo hasta la actualidad, este simpático personaje comestible se reinventa con el tiempo

La época navideña está inmersa en sabores distintivos que a muchos de nosotros nos transporta a la niñez. El aroma de los romeritos, el bacalao, pavo relleno o incluso el sabor del dulce de tejocote son algunas sensaciones que reviven nuestra memoria sensorial cada invierno.

 

Bajo la influencia anglosajona, paulatinamente se ha incorporado otro sabor típico a la temporada: las galletas o el hombre de jengibre. Este postre típico tuvo como antecesor el pan de jengibre, el cual se elaboraba en los monasterios del norte de Europa desde el siglo XI. Al monje armenio Grégoire de Nicopolis se le atribuye la primera receta, la cual incluía canela, agua de rosas, cardamomo y, obviamente, jengibre.

 

El pan se hizo popular en las ferias medievales. Dio un salto definitivo a la fama gracias a la reina Isabel II, cuyos reposteros crearon bizcochos cortados con figura humana con atuendos comestibles como decoración. Se dice que tenían forma humana porque representaban a los pretendientes a la reina.

 

Cierto o no, estas galletas eran servidas a los invitados de la casa real, constituyendo una tradición que se generalizó en Inglaterra, donde las mujeres jóvenes comían hombres de jengibre como ritual para asegurarse que algún día encontrarían marido.

 

A finales del siglo XIX, las galletas de jengibre se convirtieron en decoración habitual de los árboles de Navidad. Un cuento infantil, llamado "El Hombre de jengibre" es un clásico de la época de fin de año que relata cómo una galleta cobra vida y escapa de los animales de granja hasta que confía equivocadamente en un zorro, quien acaba por devorar al postre.

 

Gracias al éxito de la historia "Hansel y Gretel", publicada por los hermanos Grimm en 1812, los reposteros empezaron a crear casas de jengibre bajo la misma receta. El postre, casi dos siglos más adelante, se convirtió nuevamente en una estrella popular cuando apareció como personaje de la afamada película animada "Shrek", en 2001.

 

Sus aromas especiados de canela y nuez moscada son referentes de la Navidad y junto con otros sabores se convierten en la rica experiencia culinaria al final del año.