Arte

José Ortega: Reinventando a la figura humana

Marzo 2020
Star News - José Ortega: Reinventando a la figura humana

Michoacano de nacimiento, el maestro José Ortega pinta desde niño y a los 13 años, edad en la que tuvo su primera exposición en Uruapan. Desde entonces, descubrió que la pintura era la actividad a la que deseaba dedicarse en cuerpo y alma el resto de su vida. 

 

Recuerda con nostalgia la primera oportunidad profesional que tuvo para estudiar artes y cómo logró que todos los caminos de su vida, siempre lo llevaran al caballete y los pinceles. 

 

"Un filántropo español me dio una beca para estudiar en la Academia de San Fernando en Barcelona, España. No aproveché esa oportunidad porque yo salí muy chico de la Ciudad de México y no tuve propiamente un papá, por lo que tenía un miedo atroz de salir a otro lugar que no fuera el mío. Nunca fui a Europa. Fui alumno del muralista Francisco Zenteno Bujáidar. Me he dedicado desde entonces a pintar. Aunque soy periodista de profesión, y un tiempo también me dediqué a escribir en el Heraldo de México, en la sección de espectáculos, pero seguí pintando y no he dejado de hacerlo hasta ahora".

 

Con un gusto por realizar obra al óleo, el maestro José Ortega a sus 77 años sigue experimentando.

 

"Del óleo me gusta que me deja trabajar con tranquilidad. Cuando trabajo con acrílico, por ejemplo, tengo que pintar muy rápido, sin pensarlo demasiado y a la primera tiene que salir. El óleo te da más oportunidad de cambiar, quitar, poner, sumar o restar. De hecho, muchos de mis cuadros se han convertido en altorrelieves porque abajo de ellos pinté algo más que terminé borrando. Muchas veces lo que pinto no me gusta, entonces lo vuelvo a hacer sobre lo que ya había hecho, soy muy delicado con las cosas que hago", explica. 

 

 

Su obra tiene un eje central bien definido, la figura humana, y en la obra de José Ortega se reinterpreta al ser humano constantemente.

 

"Para mí el ser humano es el centro de todo, porque alrededor de él podemos hacer una serie de cosas, pero para mí el ser humano es muy importante. En el arte desde luego que es el centro. No la hago a la perfección, estilizada, es más bien mi interpretación de la figura humana, porque si yo copiara tal cual al modelo, no habría creación".

 

La trayectoria y experiencia del maestro José Ortega tiene sus cimientos en la originalidad y la contante reinterpretación de las cosas, de todo lo que ve, ya que él considera el arte, más que como una copia de la realidad, una nueva forma de verla.

"Pienso que el arte se encuentra en no hacer lo que uno mira, sino interpretarlo. Yo veo las cosas y las interpreto, no las copio rigurosamente, porque no me satisface. En dibujar yo una copia perfecta no encontraría creatividad. Respeto a quien lo hace, pero personalmente no me satisface.

Me faltan por hacer muchas cosas, pero temo que no tengo demasiado tiempo. En lo que me queda de vida, voy a hacer lo que nace del interior, porque es una necesidad de transmitir algo a los demás a través del lenguaje de la pintura. Seguir pintando a la figura humana, pero irla cambiando según vea mi necesidad interior, es el proyecto que continuaré haciendo".