Ciencia

Hércules y el Mar de los Sargazos

León Pablo Bárcenas / Septiembre 2019
Star News - Hércules y el Mar de los Sargazos

Explicaciones mitológicas para fenómenos naturales

Cuando a Hércules le dieron la tarea de robarse los bueyes del monstruo Gerión, y al no poder llegar por mar a la Isla de Eritrea donde estaba el rebaño, como semi-dios que era, separó la masa de tierra que unía África y Europa uniendo las aguas de lo que hoy conocemos como Mar Mediterráneo y Océano Atlántico. A este punto, el actual estrecho de Gibraltar, se le llamó 'Las columnas de Hércules'. Después de allí, Non Terrae Plus Ultra —no hay tierra más allá—. 

 

Los registros de 500 años antes de la era común, Aristóteles o Cristóbal Colón, mencionan un mar donde "No se advierte brisa que mueva el barco, tan muerto está el perezoso viento de este mar quieto…", al que se llegaba después de cuatro días de ir más allá de las columnas de Hércules. 

 

Fueron los navegantes portugueses quienes le dieron el nombre de 'Mar de los Sargazos' por la abundancia de algas parecidas a una variedad de uvas —salgazos—, que detenían las embarcaciones de vela y en muchas ocasiones se tenía que aligerar la carga lanzando al agua los objetos más pesados, incluso a los caballos, por lo que a este lugar también se le llamó 'latitud de caballo'.

 

En este llamado Mare Tenebrarum, las algas que normalmente crecen en las rocas de las costas se han adaptado y flotan por unas pequeñas cápsulas llenas de aire del tamaño de una uva; la poca movilidad del agua permite su crecimiento y a su vez limita la presencia de otras especies. En esta vasta zona aproximadamente del tamaño de Estados Unidos, las corrientes marinas que le dan forma, giran en sentido de las manecillas del reloj. 

 

Es un enorme mar sin costas de forma más o menos ovalada con algunas series de islas como las Bermudas; se ubica en el centro norte del Atlántico, frente a Norteamérica y las corrientes del Golfo de México al oeste, la corriente del Atlántico al norte y las corrientes ecuatoriales al sur son las que lo delimitan. 

 

Más allá de la mitología y las fantasías que giran en torno a este mar, el 11 marzo de 2014 se firmó la Declaración de Hamilton sobre la colaboración para la conservación del Mar de los Sargazos. Los países firmantes fueron las Islas Bermudas, Azores, Mónaco, Reino Unido y Estados Unidos. La finalidad de esta Declaración es proteger al ecosistema por las alteraciones debidas al cambio climático, el tránsito marítimo, la contaminación y las actividades de pesca. 

 

Al aumentar la temperatura del mar, las corrientes marinas están cambiando y con ello las formas de vida que allí se encuentran están migrando hacia zonas donde anteriormente las condiciones físicas y ambientales no favorecían su desarrollo. 

 

Como una nota al margen, las algas que han llegado a las costas de México y países del Caribe no vienen del Mar de los Sargazos. Su origen está en otra gran concentración de algas relativamente nueva, ubicada en la zona sur del Atlántico, entre África y América.