Cine

Frankly, my dear, I don't give a damn

Lucero Solórzano Zinser / Febrero 2020
Star News - Frankly, my dear, I don't give a damn

Recordando a una joya del cine estadounidense

El pasado 15 de diciembre se cumplieron 80 años del estreno de 'Lo que el viento se llevó' (Gone with the wind, 1939). Es una película emblemática en muchos sentidos y en este espacio vamos a abundar en aspectos que la hacen única.

 

Es una adaptación de la novela homónima de Margaret Mitchell, con la que se hizo acreedora al Premio Pulitzer, antes de morir muy joven, a los 48 años, víctima de un atropellamiento.

 

'Lo que el viento se llevó' toca un tema sensible en la historia de los Estados Unidos; su eterna tendencia al racismo y la discriminación. Desde su origen como nación, es uno de los países con las políticas segregacionistas más feroces del mundo.

 

Siempre ha llamado la atención la forma en que Mitchell —y en consecuencia la película— misma plantea el tema, ya que la acción se ubica antes, durante y después de la Guerra Civil en Georgia; el corazón del sur esclavista en donde los negros eran tratados peor que animales de carga, comprados, vendidos, regalados, violados, torturados, asesinados, por mencionar algunos. En ese aspecto la narración se antoja demasiado dulcificada.

 

La realidad fue más cruel, pues a Hattie McDaniel, la actriz afroamericana que interpreta a Mammy, la protectora nana de las jóvenes O'Hara, no se le permitió asistir —ni a sus compañeros negros del reparto— al estreno de la cinta en Atlanta por las políticas raciales. 

 

No solo eso, nominada al Oscar como actriz de reparto, fue la primera actriz o actor afroamericano que lo ganó y ni siquiera pudo sentarse en la misma mesa que sus compañeros de la película.

 

'Lo que el viento se llevó' es la primera película en glorioso Technicolor, tiene una duración promedio de 2 horas 50 minutos con obertura e intermedio, como se estilaba entonces. A su vez, la dirección se atribuye a Victor Fleming, aunque otros, como George Cukor, también dirigieron algunas secuencias. Estuvo nominada a 15 premios Oscar de los que ganó 8.

 

Scarlett O'Hara ha sido uno de los personajes más codiciados de la historia del cine. Es una mujer joven, caprichosa, arrogante, astuta, bella, con carácter, voluntariosa, apasionada, mañosa; en fin, está llena de características para hacer que una actriz se luzca en serio. Por otra parte, Olivia de Havilland, quien interpreta a Melanie, aun vive y acaba de cumplir 103 años.

 

'Lo que el viento se llevó' costó 5 millones de dólares de 1939 y, considerando índices económicos e inflacionarios, hoy es la película más rentable de la historia, con una recaudación de 3 mil trescientos millones de dólares. 

 

La histórica frase que al final Rhett Butler lanza a Scarlett: "Frankly, my dear, I don´t give a damn" —traducida suavemente como "francamente, querida, me tiene sin cuidado"— estuvo a punto de ser borrada por la censura.

 

El tiempo ha tratado bien a 'Lo que el viento se llevó' que, aun con sus estereotipos y clichés, sigue resultando muy entretenida a sus 80 años.