Entrevista

“Es tiempo de pasar la estafeta del vino mexicano”, Hugo D’Acosta

José Sandoval / Septiembre 2019
Star News - “Es tiempo de pasar la estafeta del vino mexicano”, Hugo D’Acosta

Fuente de incansable creatividad, ha impulsado a su manera la industria del vino mexicano. Inició la dispersión del conocimiento de la vinificación a través de “La Estación de Oficios el Porvenir”, mejor conocida como “La Escuelita”. Junto con muchos productores de la zona de Baja California, ha buscado el crecimiento de la producción en la región a través de vinos con personalidad propia.

Hugo D’Acosta es sinónimo de uno de los pilares del vino mexicano en la actualidad. Egresado de la Escuela Superior de Agronomía de Montpellier, regresó en 1982 a México para incorporarse a Santo Tomás.

Poco después emprendió con su emblemática Casa de Piedra, en donde en paralelo a sus reconocidos vinos, se empezó a forjar su particular filosofía sobre los viñedos y vinos, influenciada por otras áreas como el arte y la arquitectura.

Con bastantes éxitos a bordo, como sus vinos ‘Casa de Piedra’ y E’spuma de Piedra’; y una decena de proyectos en los que colaboró como asesor, Hugo D’Acosta empieza a vislumbrar una nueva generación que de continuidad a su labor.

“Después de este periodo de treinta años, llega una nueva generación de productores de vinos, ahora lo que nos toca es desarrollar la habilidad y capacidad para pasar la estafeta”, explica D’Acosta en entrevista en el marco del Festival Morelia En Boca, en el que fue homenajeado.

“Estamos en un momento muy bonito, en que los productores de la primera generación nos encontramos en edad de pasar la responsabilidad a nuevos actores de manera inteligente y dar la oportunidad de que ellos enriquezcan lo que a nosotros nos tocó aprender”, agrega el viticultor.

“Cuando uno inicia un proceso, tiene una visión medio egocéntrica en la que se puede pensar que todo es tuyo y cuesta aprender que nunca fue de una sola persona sino de todos y que vale la pena que otros retomen este proceso, personas que sean guerreros y guardianes de algo que realmente nos pertenece a todos” profundiza Hugo, en el tema de la protección del entorno vitivinícola de Baja California.

“Lo que nos pide la región a todos los habitantes, productores o no de vino es cuidar esa plataforma y que cada uno en su trinchera otorgarle el verdadero valor y respeto a esos valles que nos dieron una vocación natural que tiene que ver con la uva y todo lo que conlleva” puntualiza en referencia a los riesgos de la urbanización de Ensenada y de los diferentes valles, así como el empleo de los recursos de la zona.

Sus proyectos florecieron en México e incluso se extendieron a Languedoc en Francia, no obstante, su visión continúa centrada en nuestro país y sus vinos. “Una botella de vino puede llamar la atención por diversas razones: puede ser la etiqueta, el precio o la zona, pero lo importante es que nos atrevamos a tomarla y beberla, al tiempo que compartirla con alguien y aprovechar esa retroalimentación que podemos aprender, de alguna forma conocer que tanta satisfacción nos ha dado esa botella”, concluye el afamado vitivinicultor mexicano.