Nutrición

¿El estrés es el culpable de comer más?

L. N. Carmen Haro / Septiembre 2019
Star News - ¿El estrés es el culpable de comer más?

Hacer ejercicio, preferir alimentos saludables y descansar adecuadamente son algunas alternativas para combatir los “estados de tensión” que tanto nos dañan

Vivir bajo condiciones que producen estrés puede tener algunas consecuencias negativas sobre nuestra salud, y una de ellas está relacionada con el exceso de peso.

En situaciones de estrés, nuestro cuerpo secreta de forma natural ciertas hormonas cuya función es la de ayudar a mantenernos en estado de alerta. Una de ellas es la llamada ‘cortisol’, que en niveles elevados puede ser la causante de seguir sintiendo hambre y por ende que acabemos comiendo calorías extras, que al acumularse pueden generar un aumento en nuestro peso.

Por otra parte, cuando estamos bajo situaciones de estrés, es común que busquemos canalizar nuestra frustración y enojo a través de la comida, eligiendo alimentos que nos proporcionen muchas calorías.

Otras de las consecuencias del estrés, es que nuestro cuerpo busca elevar sus reservas de energía y el metabolismo disminuye, lo que incrementa nuestras probabilidades de subir de peso.

Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, diversas investigaciones han encontrado que cuando subimos de peso debido al estrés, la grasa se acumula alrededor de nuestra cintura y abdomen, lo que puede incrementar el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Para disminuir estrés y evitar subir de peso podemos:

Realizar Ejercicio. Es preferible que sea aeróbico como caminar, correr, andar en bicicleta o nadar, entre otros, por lo menos 4 veces a la semana durante 30 minutos.

Alimentarnos de forma saludable. Se recomienda realizar pequeños cambios en alimentación como desayunar todos los días, no saltar comidas, incluir al menos 5 frutas y verduras diariamente e incrementar el consumo de fibra (que se encuentra en alimentos como frutas, verduras, leguminosas y cereales de grano entero).

Descansar. No dormir lo suficiente puede hacer que comamos más, ya que inconscientemente buscamos cubrir con alimento la falta de energía que podemos sentir durante el día.

No someterse a dietas muy estrictas. Bajo situaciones de estrés, no es recomendable llevar a cabo dietas tan rigurosas, ya que esto podría generar más estrés y una mayor sensación de hambre.

Si esta condición te ha generado un incremento de peso, acude con un nutriólogo para que elabore especialmente para ti un plan de alimentación que te ayude a bajar de peso de forma permanente y saludable.