Mamás viajeras

¿Cómo aliviar la presión de oído de los niños durante el vuelo?

Patty Becerril / Septiembre 2019
Star News - ¿Cómo aliviar la presión de oído de los niños durante el vuelo?

Hoy que llevaba a mi hija a clase de ballet, pasé a un lado de un conductor que se había quedado tirado obstruyendo un carril. Su cara de angustia contagiaba desesperación y un poco de tristeza. Intentaba encender el motor con insistencia, mientras que otros lo pasaban tocando la bocina.

Qué difícil es vivir un momento así, donde sientes que no tienes control de la situación y sin querer irritas a los demás. De la misma forma se siente una mamá que viaja con un pequeñito que llora por dolor de oído durante un vuelo.

Por eso, cuando paso a lado de alguien con problemas mecánicos, si no puedo ayudarle, por lo menos le regalo una sonrisa; o si me toca viajar con una mami angustiada por el llanto de su pequeño con notable dolor de oído, le hago recomendaciones parecidas a las siguientes.

Es común que cuando volamos, por los cambios de presión al momento del despegue o aterrizaje, se nos tapen los oídos. Esto puede llegar a ser molesto, en algunos casos doloroso para un adulto y aún más en los pequeños viajeros con oídos más sensibles. Además se asustan, pues no saben que es algo muy normal y no comprenden qué está pasando.

El dolor es causado por una pequeña bolsita de aire atrapada detrás del tímpano que podemos liberar, aliviando así el dolor, si bostezamos, tragamos, masticamos chicle, chupamos algún dulce duro —en el caso de los bebes algún chupón o biberón— o soplamos mientras nos tapamos nariz y boca —maniobra de Valsalva—.

Estos trucos pueden ayudar a eliminar el malestar auditivo de los adultos y niños grandes, pero no siempre a los más pequeños.

En un vuelo, donde una pequeña pasajera lloraba con notable dolor mientras se tapaba sus oídos, una sobrecargo con muchos años de experiencia le aconsejó a la mamá de la niña que tomara dos tazas de papel, con toallas desechables remojadas en agua caliente y colocadas al fondo de las tazas. Después, al colocarlas sobre los oídos de la niña, el vapor liberó la presión, aliviándola así del dolor casi de inmediato.

Un viaje libre de dolor para los niños es un viaje relajado y placentero para ellos y todos los demás pasajeros.