Columna de Pascal Beltrán del Río

Celebremos los barcos

Septiembre 2019
Star News - Celebremos los barcos

Las grandes exploraciones marítimas de finales del siglo XV y principios del siglo XVI no habrían sido posibles sin hombres intrépidos que las encabezaran, pero a menudo se olvida el papel de la ingeniería naval en aquellos descubrimientos.

Sin el desarrollo de navíos capaces de resistir tormentas y navegar contra el viento, los exploradores no hubieran podido aventurarse lejos de las costas.

Las cocas y carracas surgidas en la Edad Media —muy utilizadas en el comercio entre el Báltico y el Mediterráneo— cedieron su lugar a las naos y carabelas, naves más rápidas, de fácil maniobra, sólidas y espaciosas.

Sin naves de esas características, Fernando de Magallanes no hubiera emprendido una travesía alrededor del mundo, como la que cumple 500 años este 2019. La exploración necesitaba velocidad, resistencia y capacidad de carga.

La nao Victoria, el único barco que completó ese viaje, fue botada en el astillero vasco de Zarauz, un puerto pesquero que tuvo que reinventarse cuando se extinguieron las ballenas en el mar Cantábrico.

La historia de la exploración intercontinental es la historia de los barcos. Si bien es cierto que los mitos sobre enormes monstruos marinos solían espantar las ansias de aventura de los navegantes, la falta de naves capaces de ir al África ecuatorial y volver hasta Europa era el verdadero quebradero de cabeza.

Pero como frecuentemente ha sucedido en la historia de la humanidad, la fusión de conocimientos y experiencias diversas permitió el desarrollo de barcos capaces de ir al ritmo de los sueños de descubrimiento.

Las velas desarrolladas durante siglos por los árabes en el Mediterráneo se sumaron a las observaciones sobre corrientes marinas hechas por los portugueses, a la práctica de la carpintería de los vascos y a la erudición de los flamencos sobre las maderas del norte de Europa.

Celebremos, pues, a los grandes navegantes que desarrollaron rutas entre los continentes, pero también a aquellos que desarrollaron los barcos sin los cuales esos viajes —como el de Magallanes— no se hubieran podido realizar.