Columna de Pascal Beltrán del Río

Alunizar

Septiembre 2019
Star News - Alunizar

En julio del 2019 se cumplirá medio siglo de una de las mayores proezas de la humanidad: poner a un astronauta en la superficie de la Luna

Fue el 20 de julio de 1969 cuando el módulo lunar Eagle, de la misión Apolo 11 de la NASA, se posó sobre la superficie del satélite de la Tierra.

Seis horas después, a las 2:56 horas UTC del 21 de julio, el comandante de la misión —el estadunidense Neil Armstrong— puso pie en el polvo del Mar de la Tranquilidad, con lo que la exploración del espacio dio un gigantesco salto hacia el frente. Se había hecho realidad lo que el novelista francés Julio Verne había imaginado casi 104 años antes.

La carrera por llegar antes a la Luna la había ganado la Unión Soviética, que consiguió estrellar el explorador Luna 2 en la superficie del satélite, el 13 de septiembre de 1959.

Sin embargo, Estados Unidos aceleró su programa espacial y logró el primer alunizaje tripulado, mismo que replicó cinco veces en los siguientes 41 meses. Un total de doce personas han estado en la superficie lunar. Los últimos fueron los estadunidenses Gene Cernan y Jack Schmitt, miembros de la misión Apolo 17, en 1972.

Pese al tiempo que ha pasado, la Luna sigue fascinando a los centros de investigación del espacio y a la humanidad en general.

En años recientes, misiones de la Agencia Espacial Europea, así como de Japón, India y China han logrado enviar objetos a la superficie lunar, con diferentes grados de éxito.

El pasado 3 de enero, ese último país logró el alunizaje suave de su nave Chang’e 4, que comenzó casi de inmediato a transmitir imágenes de la cara oculta del satélite.

Mucha gente se pregunta para qué volver a la Luna, sin embargo es importante mencionar que la exploración espacial tiene algunos beneficios tangibles en la vida cotidiana. Si usted posee un colchón inteligente, elaborado con espuma viscoelástica, sabrá a lo que me refiero.

Pero el verdadero interés de la humanidad en ese tipo de misiones va más allá de tener camas más cómodas. Volver a la Luna nos ayudará a conocer más sobre el origen de nuestro planeta, así como a planear la continuidad de la especie humana en otras partes de nuestro sistema solar.

Hoy, las agencias espaciales están pensando en poner una base en la Luna en la que puedan trabajar desde allí los científicos. La meta de mañana es viajar a Marte.