Nutrición

5 tips para enseñar a tus hijos hábitos saludables

L.N. Carmen Haro / Septiembre 2019
Star News - 5 tips para enseñar a tus hijos hábitos saludables

Una alimentación sana y nutritiva debe ser parte de un estilo de vida que se desarrolle desde la infancia.

Los hábitos alimenticios que ahora tenemos, los aprendimos en nuestra casa cuando éramos niños, imitando a nuestros padres.

Debemos tener en cuenta que nuestros hijos nos observan cuando comemos, las cantidades que consumimos, los alimentos que compramos en el autoservicio, cómo los cocinamos y luego ellos aceptan y adoptan dichos hábitos como propios.

Por lo que, si nosotros enseñamos desde pequeños hábitos de alimentación saludables a nuestros hijos, les daremos una herencia que los puede ayudar a mantener su salud por más tiempo y a tener una mejor calidad de vida, no solo durante su infancia sino en los años posteriores de su vida.

Algunas sugerencias para enseñar a tus hijos hábitos de alimentación saludables son:

Conviértete en un ejemplo a seguir.
Si no llevas una alimentación saludable, es momento de realizar los ajustes necesarios para mejorar tus hábitos de alimentación y estilo de vida, para dar a tus hijos el mejor ejemplo.

Come con ellos, en familia.Realiza esta práctica de forma tan frecuente como sea posible, ya que existen diversos estudios que demuestran que los niños que acostumbran comer en familia, consumen más frutas y verduras. Como resultado, obtienen una alimentación rica en vitaminas, minerales y fibra. Además, comer en familia te permitirá identificar la forma en que tus hijos se alimentan y así detectar algún problema con su alimentación de forma oportuna.

Promueve la actividad física.
Deja que tu hijo encuentre una actividad física que disfrute realizar, de esta forma se puede convertir en un hábito. Igualmente, aprovecha los fines de semana para realizar actividad física en familia y busca que practicar ejercicio sea divertido.

No prohibas ningún alimento.
Restringir algún alimento a tus hijos solo puede lograr incrementar el deseo de ellos por comerlo. En su lugar, modera el tamaño de la porción y la frecuencia de consumo.
Por otra parte, no utilices los alimentos como premio o castigo, ya que podría producir una idea distorsionada de ciertos alimentos.

Cuida el tamaño de las porciones.
Sirve porciones adecuadas, ya que la adecuada para un niño no es la misma que para un adulto. Es mejor dejar que pida más.

Recuerda que cuando nuestros hijos son pequeños no pueden elegir qué, cómo y cuánto comer. Somos nosotros —los padres— quienes tienen la responsabilidad de hacer esas elecciones por ellos.

Asegúrate de tener siempre en casa alimentos saludables.